"Seminario
de Crecimiento espiritual a partir de la Transformación de
las Tendencias Humanas". Este planteamiento es original
y suscita interés por saber cómo se desarrolla.
Se
presenta primero el LLAMADO DE DIOS para seguirlo
en los pasos de Jesús y de María: como ellos con la ayuda de ellos (Capítulo 1).
Hay
obstaculos exteriores e interiores que nos tientan al pecado (Capítulo
II). El seguimiento de Criso supone, pues, una conversión
(Capítulo III).
La
conversión será duradera y profunda cuando las tendencias
que nos invitan al pecado, se hayan transformado en virtudes que
invitan al bien. Estas tendencias deformadoras son los llamados
"siete pecados capitales". Son examinadas una por una;
y también las virtudes en que han de ser convertidas (Capítulo
IV).
En
el Capítulo V se reflexiona sobre el conjunto de estos obstáculos
interiores, para acudir a los sacramentos y a la oración
que obtendrán de Dios la gracia sanadora y transformadora.
En cada debilidad del hombre viejo, Dios restituye al hombre nuevo.
Con
el Capítulo VI se entra en la desición: "He decidido
seguir a Cristo". "¡Quiero crecer!"
La
Gracia es el tema del Capítulo VII: Dios es el que hace crecer,
no es ni el que planta, ni el que riega.
Los
frutos del crecimiento, (Capítulo VIII), son los que quiere
Dios y necesitan en nosotros nuestros hermanos.
La
autora de este Seminario los resume en: libertad de los hijos de
Dios, el amor crístico, el testimonio de la vida cristiana.
En la Virgen María brillan estos frutos con luz excepcional.
En
resumen, este Seminario se distingue por la riqueza de su contenido,
y por la originalidad de su enfoque. Ciertamente será de
mucho provecho para muchos.
CARLOS
ALDUNANTE sj.
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INTRODUCCIÓN
En
el año 1985 se incició en nuestra comunidad diocesana
un modo particular de vivir la fe. La Renovación Caristmática
Católica tocó a nuestras puertas y le abrimos el corazón.
De este modo, como las primitivas comunidades cristianas, nos empezamos
a reunir para orar, escuchar y aprender a vivir la Palabra de Dios,
adorar a un Cristo Vivo y gozarnos en la presencia amorosa del Espíritu.
Recibimos
el anuncio de la Buena Noticia en los Seminarios de iniciación
a la Vida en el Espíritu y los grupos de oración comenzaron
a florecer en las parroquias, capillas, escuelas católicas
y salones parroquiales. Los hermanos que asistían comenzaron
reconocer en sus vidas un Soplo de Dios que les exhortaba a conocer
más profundamente al Señor, a adorarlo en la Eucaristía,
a saborear Su Palabra, a reconocer los frutos de vivir en comunidad.
"Subían
asiduamente al templo para la enseñanza de los apóstoles"
(Hch. 2, 42).
Así
también, fuimos recibiendo talleres, seminarios de crecimiento,
cursos bíblicos, formación para los que reconocían
su vocación de servicio, etc. Lo cual nos ayudó para
crecer en la fe, ser obedientes y humildes en nuestros actos diarios
y ser testimonios vivos del Señor. Los frutos del Espíritu
Santo se fueron manisfestando y "notando".
Sin
embargo, hace 8 años, el Señor nos llamó a
una transformación más sustancial.
Inspiró
este seminario de crecimiento desde una mirada interior y un trabajo
de alma que nos exige una absoluta metanoia para seguirlo. Luego de
vivirlo podemos decir que somos testigos del Poder de Dios, sus maravillas
son dignas de alabanza.
"Les
daré un corazón nuevo, y pondré dentro de ustedes
un espíritu nuevo. Les quitaré del cuerpo el corazón
de piedra y les pondré un corazón de carne. Infundiré
mi Espíritu en ustedes para que vivan según mis mandatos
y respeten mis órdenes" (Ez 36, 26-27).
Le
doy gracias al Señor porque mis labios aprendieron a alabarlo
y a cantarle y a danzarle con la alegría que proviene de
su Espíritu.
Le
doy infinitas gracias al Señor por su obra en mí y
en mi familia y por la gratuidad de su Amor.
Y
le ruego por cada uno de los hermanos que lean y vivan este seminario
para que los alcance la Gracia, los transforme y los haga crecer
para dar abundantes frutos de santidad.
La
autora
Anunciación
del Señor, 25 de marzo de 2001
¡Toda
la gloria, el honor y las alabanzas para el Señor!
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Presentación
Introducción
Primera
parte
Miro dentro de mí ¿Qué me impide crecer?
Capítulo
I: El llamado del Rey
Moisés
Jeremías
Isaías
Samuel
María
Jesús
Pedro y los Apóstoles
El llamado particular de Pedro
Saulo/Pablo
Testimonio
Capítulo
II: Los enemigos del alma
¿Qué veo a mi alrededor?
El mundo, el demonio, la carne
Capítulo
III: La conversión
Comencemos por casa
CapítuloIV:
El pecado - El perdón
El pecado. ¿Qué es el pecado?
El pecado más grave: el pecado contra el Espíritu
Santo
La tentación
El perdón: llave de liberación
Testimonio
De la ofensa al rencor. Del rencor al perdón
Capítulo
V: Los siete pecados capitales
Trabajo del alma. Oración
I. Soberbia / Oración de sanación / Oración
pidiendo perdón
II. Avaricia / Oración de sanación / Oración
pidiendo perdón
III. Lujuria / Oración de sanación / Oración
pidiendo perdón
IV. Ira / Oración de sanación / Oración pidiendo
perdón
V. Gula / Oración de sanación / Oración pidiendo
perdón
VI. Envidia / Oración de sanación / Oración
pidiendo perdón
VII. Pereza / Oración de sanación / Oración
pidiendo perdón
A solas con mi corazón
Necesito confesarme
Acción de gracias
Segunda
parte
He decidido seguir a Cristo. ¡Quiero crecer!
Capítulo
VI: Los dos ríos
El río de nuestra vida. Obstáculos
El río de Gracia de Dios en nuestra vida
Capítulo
VII: ¿Qué significa crecer?
El hombre: cuerpo, alma y espíritu
Conclusión
Capítulo
VIII: La Gracia
Capítulo
IX: Los frutos del crecimiento
Los frutos
La libertad de los hijos de Dios
El amor "crístico"
El testimonio de vida cristiana
Apéndice
Sugerencias para desarrollar este seminario de Crecimiento
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